En 1939, T.C. Rathbone publicó un artículo titulado «Vibration Tolerance» en la revista Power Plant Engineering. Las ideas expuestas en este artículo se consideran la base de las mediciones modernas de vibraciones industriales.
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Rathbone, que trabajaba como ingeniero jefe en la división de turbinas y maquinaria de la Fidelity and Casualty Company de Nueva York, presentó un artículo sobre la evaluación del estado de las máquinas basado en la velocidad de vibración, en un rango que oscilaba entre aproximadamente 1 Hz y 120 Hz. El artículo incluía varias ideas innovadoras sobre la relación entre las amplitudes de vibración y el estado de las máquinas. Además de estas ideas, el artículo incluía una serie de curvas de gravedad de amplitud frente a frecuencia que aproximaban la velocidad constante en torno a las frecuencias de rotación de un grupo generador típico de turbina de vapor.
Basándose en sus observaciones, Rathbone definió criterios de gravedad para relacionar la amplitud de la vibración con el estado de la máquina y, más concretamente, con su vida útil y el riesgo de fallo. Estas ideas y criterios descritos por Rathbone constituyen la base de la monitorización de estado moderna.
Actualidad
Hoy en día, las mediciones de vibraciones se aceptan generalmente como un método de monitorización del estado y como parte de las estrategias de mantenimiento predictivo. Los datos se adquieren mediante sensores de aceleración, velocidad y desplazamiento, y se procesan mediante equipos de monitorización de vibraciones fijos o portátiles. Los métodos incluyen la monitorización de tendencias para la detección de anomalías y análisis en profundidad como el espectro/FFT y la órbita.
Futuro
En los últimos años se han introducido nuevas tecnologías e innovaciones, todas ellas con la pretensión de ser la nueva revolución en las mediciones de vibraciones y la monitorización del estado de las máquinas.
Los sensores inalámbricos, el aprendizaje automático, el big data, el análisis basado en la nube y otros términos de moda se han abierto paso en el mundo de las mediciones de vibraciones de máquinas. Nos intrigan estos nuevos avances, pero ¿cambiarán realmente la forma en que supervisamos y mantenemos nuestros equipos?
